En ciertas ocasiones y debido a distintas circunstancias de la vida: una infancia difícil,
adolescencia rebelde, separaciones, divorcios, fallecimientos, problemas económicos, etc. los
cuales provocan heridas, traumas, bloqueos… provocando que vayamos arrastrando a lo
largo de nuestras vidas, limitaciones y dolores, que no nos permiten avanzar en la forma que
merecemos.